GRAN NOTICIA
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La carrera por el Meriva está llegando a su fin. Los próximos días van a ser decisivos -esta vez sí- para conocer el desenlace de la pugna que la planta zaragozana mantiene con la polaca de Gliwice, hasta el punto de que éste podría ser desvelado incluso el próximo viernes por el consejero delegado de General Motors Europa (GME), Carl Peter Forster, en Zaragoza, siempre y cuando se cumplan una serie de condiciones.
Fuentes europeas implicadas en el proceso explicaron que la Dirección de GM Europa habría apostado por que sea Figueruelas la que reciba la construcción de la segunda generación del monovolumen, aunque la decisión estaría sujeta a una serie de premisas. A cambio del monocab (y casi como al principio de todo este proceso), la compañía sigue reclamando algunas cesiones laborales que se expondrán a los sindicatos de Figueruelas. Dichas condiciones se redactarían en términos que puedan ser aceptados por la mayoría de las centrales, sobre todo por el sindicato CC OO, que cuenta con un plan aprobado en sus asambleas de afiliados y que dista en algunos puntos de lo contenido en la última propuesta que presentó el Bandrés en su (rechazado) plan mediador.
En esta línea de acercamiento trabaja el consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Eduardo Bandrés, quien ha citado esta mañana al comité de Figueruelas con el fin de exponerles la situación creada entorno al Expediente de Regulación de Empleo (ERE). En la cita, y a tenor de las últimas informaciones procedentes de la Dirección de GM en Europa, se abordará la revisión de un nuevo proceso negociador sobre las condiciones laborales de la planta.
El próximo viernes está previsto que Carl-Peter Forster visite Zaragoza para participar en el II Congreso Europeo del Hidrógeno. Las fuentes implicadas en el proceso barajan la idea de que sea él quien anuncie la decisión de la filial europea de la corporación en la misma capital aragonesa. Todo esto será así, siempre que se consiga que el directivo reciba un plan sindical que mejore las opciones zaragozanas ante el Meriva y, también, la situación de la Dirección de GM España tras el fiasco negociador que se ha vivido en España desde que se iniciara el proceso.
En el caso de acordarse un posible nuevo plan social, el documento debería contar con el beneplácito de los trabajadores de Figueruelas, por lo que es previsible que la factoría reciba la convocatoria de diversas asambleas, como las que se comenzaron a celebrar ayer para explicar a la plantilla en qué condiciones se ha negociado el ERE. En este sentido, los sindicatos dijeron que la empresa ha carecido de "espíritu negociador".
Este escenario encaja con lo que vaticinaban algunas centrales sindicales hace semanas, una vez que "el juego hubiera terminado en Figueruelas" ("Game is over"), como dijeron entonces en CC OO. El marco europeo parece, desde entonces, el único posible para promover una solución que alivie las heridas que ha provocado esta crisis y que dignifique posiciones.
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El fabricante alemán de automóviles Opel cerrará este año con unas pérdidas de explotación de aproximadamente unos 300 millones de euros, según publica el semanario Focus . El pasado mes de agosto, la filial del grupo General Motors calculó unas pérdidas de explotación para todo este año de alrededor de 340 millones de euros (398 millones de dólares).
Pero las medidas de austeridad aplicadas en las áreas de producción, administración y comercialización han repercutido en una reducción de los números rojos y por cada vehículo hay ahora más ganancias, según puso de manifiesto el jefe de distribución de Opel, Jean-Marc Gales.
CONCESIONES En este sentido, hay que recordar que antes del verano, la compañía aseguró la existencia de sus plantas y de los empleos en Alemania con un "contrato para el futuro" por el que los empleados hicieron considerables concesiones salariales y en el horario laboral.
Durante esta restructuración, la multinacional recortó alrededor de 10.000 puestos de trabajo en el continente europeo --principalmente en las plantas de Alemania--, de los cuales más de 600 afectaron a la planta de General Motors España de Figueruelas (Zaragoza).
El consejero delegado de Ficosa Internacional (multinacional catalana de componentes de la automoción) Xavier Pujol Artigas, advirtió ayer de que la posible pérdida por parte de la planta de GM en Zaragoza de la producción del modelo Meriva y el descenso del volumen de vehículos fabricados en la planta de Seat en Barcelona es "catastrófico" para el sector de componentes de la automoción de Aragón, Cataluña y el conjunto de España.
"Que en España bajemos la actividad productiva un 13%", es decir, en 300.000 vehículos, "es muy serio", alertó Pujol. Además, indicó que "ahora nos jugamos la renovación" de la flota europea de vehículos, que se espera en "dos o tres años", y "los competidores" de las empresas españolas en países emergentes, especialmente en Europa del Este, "están más cerca de los mercados naturales, con menos costes logísticos y mano de obra más barata".
Además de la falta de acuerdo laboral en GM España, señaló los "problemas estructurales" en General Motors, por el que "un millón" de antiguos trabajadores "viven" de los 350.000 empleados que cotizan, sumado a un descenso de cerca del 25% de cuota de mercado en 15 años.
La dirección de General Motors España presentó ayer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de tres días de duración con la suspensión de contratos para la mayoría de la plantilla de su planta de Figueruelas (Zaragoza). La medida está motivada por la caída de las ventas y por habrese superado el tope de 25 días de paro técnico pactados en el Plan Industrial para ajustar la producción a la demanda.
Si prospera el ERE, la producción de la planta de Figueruelas se pararía los días 7, 9 y 17 de diciembre y afectaría a unos 7.200 empleados de un total de 8.000.
El presidente del comité de empresa, Juan Carlos Sánchez (UGT), reconoció ayer que la medida no les ha sorprendido del todo al haberse superado el cupo de 25 días de paros técnicos y debido a la caída del mercado. «Había dos posibilidades o acordar con la empresa ampliar el Plan Industrial o ver qué posibilidades tenemos de encauzar el tema y evitar el desempleo».
La empresa ya había anunciado el pasado día seis que habría cuatro paros técnicos en noviembre y no descartaba ampliarlos a diciembre, cosa que hizo ayer.
El portavoz de CCOO, Antonio Carvajal, acusó a la empresa de falta de planificación y previsión y calificó de «medida injustificada» la presentación del ERE: «Es una provocación fuera de lugar».
Carvajal añadió que el cierre temporal de la planta puede traer graves consecuencias en un momento especialmente tenso para la fábrica, que en las próximas semanas conocerá si mantiene la producción del Opel Meriva o si, por el contrario, la empresa lo traslada a Polonia. «Nos llaman los trabajadores y nos dicen que no hablemos con la dirección. Lo único que queda es la movilización».
El consejero de Economía, Hacienda y Empleo aragonés, Eduardo Bandrés, dijo este lunes que los sindicatos de la planta de General Motors España son "los que tienen la pelota en el tejado" para alcanzar un acuerdo sociolaboral con el fin de lograr que la segunda generación del Meriva se fabrique en Zaragoza.
Antes de participar en el acto de apertura de la reunión anual de delegados de la Agencia Tributaria, Bandrés señaló que los sindicatos en la planta de Figueruelas (Zaragoza) y "especialmente los que dijeron que no al acuerdo sociolaboral (CCOO, OSTA y CGT) son los que tienen que mover pieza y si no mueven pieza, ellos tendrán las responsabilidades subsiguientes".
El consejero recordó que el día que no fue posible alcanzar un acuerdo, con la mediación del Gobierno de Aragón, dijo que mantenía abierta siempre la posibilidad de incorporar a los sindicatos que no se habían sumado al acuerdo y esto sigue estando abierto por su parte. No obstante, indicó que el consejero de Economía no es quien marca los ritmos y los plazos del proceso de selección para la fabricación de la segunda generación del Meriva, en el que participan las plantas de Figueruelas y Gliwice (Polonia).
Bandrés explicó que el Gobierno de Aragón hizo sus intentos para lograr un acuerdo y ahora está desarrollando otro tipo de iniciativas, sobre las que no quiso entrar, al tiempo que mantiene contactos con la dirección, aunque no detalló los términos de esa relación. "En el ámbito sociolaboral, son los sindicatos los que tienen la pelota en el tejado, exactamente ellos y nadie más que ellos", destacó el titular de Economía.
En este proceso de selección, a su juicio, la planta de Figueruelas tiene bazas importantes que jugar, al ser una planta muy productiva, con experiencia en la producción de la primera generación del Meriva. Sin embargo, la factoría zaragozana cuenta con algunas desventajas en el ámbito sociolaboral, según Bandrés, quien recalcó que el hecho de que no se haya podido alcanzar un acuerdo entre la empresa y los sindicatos es "un mal precedente" a la hora de pujar por conseguir el Meriva.
Para el consejero, "estamos en la misma situación que hace una semana y habrá que esperar a ver cuáles son las diferentes valoraciones que se van realizando en cada uno de los puntos", lo que no se conocerá hasta el final.
Las cuantiosas inversiones que General Motors debería realizar en su pequeña planta polaca de Gliwice son un gran factor de peso que hace inclinar la balanza hacia Figueruelas en la batalla por el Meriva y eleva el optimismo en la factoría. El desembolso que debería hacerse en la fábrica del Este rondaría los 700 millones de euros, destinados a la ampliación de la factoría (maquinaria, instalaciones, nueva plantilla) pero también a 1os llamados "costes de separación" del monovolumen, lo que incluye el pago de los posibles despidos que habría que certificar en Aragón en el peor de los casos. Frente a ese montante, calculado por la multinacional en el diseño de su "site selection", Figueruelas requeriría de una inversión mucho menor, de unos 300 millones, para fabricar la segunda generación de un producto nacido en Aragó la cuestión de la inversión siempre que pueden, destacando una y otra vez la conocida baza de los bajos salarios en esta batalla por hacer el "monocab". Tanto los sindicatos como miembros de la Dirección española destacan este punto en su análisis.
Aunque unos tratan de poner el acento en su experiencia (los de Figueruelas) y otros mueven la bandera de su historia industrial y su primer puesto en el examen GM/GMS (en Gliwice), nadie pasa por alto que la clave ante la adjudicación se encuentra ahora en la situación financiera de GME. Ya que la compañía no está en estos momentos para grandes desembolsos (ni lo estará antes del año 2009, cuando se lance el modelo), a la hora de tomar una decisión parece previsible que los técnicos de GM se remitan en primer lugar a los "números". "Los resultados anunciados por la corporación esta semana, con pérdidas de 1.360 millones de euros, nos podrían beneficiar", sostenían en Polonia, de manera informal, responsables de GMEspaña.
En la elaboración y análisis de cuentas comparativas Figueruelas-Gliwice es evidente también la enorme brecha económica que supone la diferencia entre los costes laborales y que juega a favor de Polonia por goleada ("como seguirá ocurriendo por muchos años", se jactan, tras insistir en que esto se mantendrá gracias a una tasa de paro regional del 25 %). Mientras los salarios españoles rondan los 1.300 euros mensuales, un trabajador de Gliwice recibe 600 euros brutos. Además, en la planta polaca, de entre menos de 3.000 trabajadores, un 18 % es temporal, contratada a través de la ETT Adecco. Los tiempos efectivos de trabajo también son mayores en el Este (33 minutos diarios) y el clima sindical en Gliwice complace a la Dirección. Todo esto podría verse mejorado en virtud "de un acuerdo verbal que han realizado las partes sociales y que nadie conoce", denunciaban ayer portavoces sindicales de Figueruelas. Además existen sustanciales incentivos fiscales que las autoridades polacas ofrecen a las empresas que se instalen en esta zona deprimida de la Silesia y que minimizan el impacto de las ayudas anunciadas por España, al margen del informe presentado en Zúrich. En estos puntos se apoyó GM España para defender su propuesta de recortes.
Mientras, los polacos se reinvindican. "La mala situación de GM Europa, casi de quiebra, obliga a la compañía a buscar soluciones. Eso no lo oculta nadie. Y, en Europa, la única salida que tiene es la planta de Polonia, que es el punto de partida para mejorar su situación financiera", interpretan sus centrales sindicales.
La dirección de General Motor Europa comenzó a estudiar las propuestas de sus plantas de Figueruelas (Zaragoza) y de Gliwice (Polonia) para fabricar el nuevo Opel Meriva. En noviembre se conocerá cuál es la factoría escogida, que deberá ser ratificada antes de finalizar el año por la central de Detroit.
La oferta española ha llegado a Zúrich (Suiza) con el apartado sociolaboral en blanco, al no haber alcanzado un acuerdo entre la empresa y el comité. Esto merma sus posibilidades frente a la otra competidora, cuyos salarios son tres veces más bajos y cuya plantilla trabaja más horas por turno.
El comité de empresa de Figueruelas rechazó el laudo arbitral y la mediación propuestos por el Gobierno de Aragón en un intento de alcanzar un acuerdo en el último momento. Votaron en contra CCOO (10), CGT (siete) y OSTA (cinco) y lo hicieron a favor UGT (13) y el sindicato de cuadros Acumagme (dos). La votación fue similar a la registrada en las dos ocasiones anteriores en las que también se rechazó la propuesta de la empresa.
El consejero de Economía, Eduardo Bandrés, ofreció, primero, un laudo de equidad, que debía ser aceptado por las dos partes. El comité lo desestimó y, tras reunirse con los representates sindicales, Bandrés ofreció su mediación para «presentar una propuesta sociolaboral competitiva con el mínimo impacto posible en las condicones laborales y retributivas» de la plantilla de la planta zaragozana.
La iniciativa recibió nuevamente la negativa del comité al entender que ofrecía pocas variaciones respecto a la última propuesta de la empresa. Además, la plantilla, en asambleas de las secciones sindicales, dijo que no aceptaba ningún recorte saliaral ni en la condiciones laborales.
Bandrés explicó que se mantuvo en constante contacto durante el fin de semana con el ministro de Industria, José Montilla, para ofrecer a la compañía automovilística las máximas ayudas permitidas por la legislación europea.
Bandrés concretó que «el máximo legal permitido por estas ayudas podría rondar en torno a los 30 millones de euros. Esa oferta está sobre la mesa de GM España en sendas cartas enviadas por las administraciones central y aragonesa». Añadió: «No descarto ningún otro tipo de iniciativas politicas de apoyo y de compromiso por parte del Ministerio de Industria y del Gobierno aragonés».
La filial europea del grupo estadounidense General Motors anunciará el próximo mes de diciembre una decisión sobre la elección de la factoría que fabricará la segunda generación del modelo Meriva, proceso en el que Figueruelas (Zaragoza) compite con la planta de Gliwice (Polonia).
Así lo aseguró hoy a Europa Press un portavoz de General Motors España, que recordó que la filial española ha presentado la propuesta a su matriz "sin rellenar el apartado sobre las condiciones socio-laborales", tras el rechazo del comité de empresa de la planta de Opel en Figueruelas al plan elaborado por la dirección de General Motors España para optar a la fabricación del Meriva.
En la nueva propuesta que había realizado la dirección de General Motors España se respetaba el convenio firmado en la planta zaragozana con horizonte 2007 y se mantenían todas las pausas de diez minutos.
El portavoz de la empresa indicó, durante la presentación de la gama de modelos Opel y Saab para 2006, que la dirección europea de la multinacional está analizando la propuesta zaragozana y la de su competidora polaca antes de tomar una decisión sobre la fábrica que producirá el nuevo modelo.
OPEL ESPERA VENDER 136.000 TURISMOS.
Por otra parte, GM España anunció que la firma Opel prevé cerrar este ejercicio con unas ventas de 136.000 turismos, con lo que espera igualar la cifra de matriculaciones registrada en 2004, en tanto que el objetivo para vehículos comerciales se sitúa en 17.000 unidades.
El ambiente en la planta de General Motors en Figueruelas se enrrarece a grandes pasos. Después de que la mayoría del comité y, por lo tanto, de la plantilla representada, dijera que "no" a la firma de un acuerdo social de recortes (hasta cuatro veces), los sindicatos se enfrentan ahora en un debate (mediático) sobre si es o no posible llegar a un pacto de última hora. Sin embargo, la teoría del "game over" ("el juego ha terminado"), expresado por portavoces de CCOO, y que ha levantado ampollas en otros sindicatos, parece contar por ahora con la confirmación de la empresa.
En los últimos días y dada la presión llegada desde el Gobierno de Aragón, según algunas fuentes, CCOO se habría estado replanteado la aceptación de una propuesta presentada por el Ejecutivo. Ello se debería, según fuentes sindicales, a "la encrucijada en la que están ante la posible marcha del Meriva, y de que las culpas recaigan sobre ellos". Sin embargo, en la central comisionista negaron esta opción e insistieron en que "la partida" ha llegado a su fin en territorio aragonés. Sus portavoces atribuían los rumores "pactistas" y la "tenacidad" en mantener este argumento "más al deseo que a la posibilidad real de que haya un acuerdo. No hay posibilidad de esto antes de la próxima reunión del comité de GM Europa", que se encontrará la próxima semana en Russelsheim (Alemania).
"Está en la Dirección de GME"
Al parecer, en un encuentro celebrado ayer mismo, algunos miembros de la Dirección de GM en Figueruelas les habrían confirmado que, "por su parte, ya no se puede negociar aquí nada porque ya no están autorizados. El planteamiento quedaría confirmado en función de las declaraciones que hacían ayer fuentes de la filial española de la multinacional, asegurando "únicamente" que "el informe (de competitividad de Figueruelas) está ya en la Dirección europea". "La fecha de presentación del proyecto era el 10 de octubre y ya está. Punto", dijeron, recordando la "política de comunicación" que ha desarrollando la empresa en esta crisis.
Antonio Carvajal, miembro comisionista del comité de Figueruelas, aseguraba que "la compañía nos ha dicho que ya no hay posibilidad". Además, "el ambiente está tan podrido en la planta que sería imposible firmar algún acuerdo".
Otras voces del sindicato sostenían "tener claro que el no haber llegado a un acuerdo no es un éxito para CC OO, sino que es un fracaso negociador para las partes porque queríamos conseguirlo y no ha sido posible", decía José María Fernando, del comité europeo. Este portavoz aseguraba también que, aunque es cierto que el órgano de representación de los trabajadores de GME pidió "un gesto" a la plantilla de Figueruelas, también "se mostró solidario con España". Entre otras sugerencias, habría planteado que los recortes fueran acompañados por "compromisos de mantenimiento del empleo y no sólo de la llegada del Meriva", señaló el portavoz.
Las cuatro grandes multinacionales auxiliares riojanas dependen, en más o menos medida, de Figueruelas El grupo decidirá en enero si fabrica el modelo en Zaragoza o en Polonia
Alrededor de una quinta parte del empleo riojano ligado directamente al sector automovilístico podría verse afectado por la decisión pendiente de la multinacional Opel para la fabricación del nuevo 'Meriva'. Al menos esos son los cálculos del sindicato CCOO, ya que las cuatro grandes multinacionales auxiliares que trabajan en la Comunidad riojana (Metzeler, Contitech, Collins & Aikman y Lear) son clientes del grupo y proveedores del monovolumen actual que será relanzado en los mercados a primeros del año 2007.
Metzeler fabrica en sus plantas del polígono de Cantabria y Varea juntas y lamelunas (gomas estancas) para varios modelos de Opel, al igual que Contitech-Elastorsa, en Arnedo, que fue comprada hace unos meses por el grupo alemán Saargummi: «El caso de Contitech -continúa Orella- es diferente, ya que acaba de ser adquirido por un grupo con sus propios contratos, pero, lógicamente, también se vería castigado por la pérdida de un buen cliente».
Collins y Lear
Las otras dos grandes multinacionales del sector con sede en La Rioja son Collins & Aikman y Lear. Jorge Ruano, secretario de la Federación del Metal de CCOO, no oculta tampoco su preocupación: «El caso de Collins es el más grave, ya que tiene mucha dependencia de Opel, lo que, por una parte ayuda, en la suspensión de pagos, pero, por otro, si el principal cliente reduce sus pedidos será más difícil encontrar un comprador solvente». Lear, por su parte, fabrica parte de los asientos de para los actuales Meriva y Corsa, aunque, según Ruano, tiene «una cartera de clientes más amplia». En cualquier caso, los dirigentes sindicales son conscientes de que en el sector del automóvil «ya no hay garantías a largo plazo».
Los alcaldes de las localidades donde se concentra la industria auxiliar de General Motors España apelan a la responsabilidad de la dirección de la empresa y de los trabajadores de la planta de Figueruelas y piden un último esfuerzo de ambas partes para llegar a un acuerdo laboral que posibilite la fabricación de la segunda generación del Meriva.
"Sin acuerdo no conseguiremos el Meriva y estaremos ante el principio del fin", advirtió el alcalde de Épila, Martín Llanas, quien habló en representación de todos los pueblos que tienen empresas proveedoras de General Motors. "No hay tiempo", lamentó Llanas, "pero más vale tarde que nunca" y por ello invitó a las partes a que "se sienten y hablen porque para los pactos siempre hay posibilidad", aunque "vayan por la puerta trasera en Zurich y les den -a la dirección europea de GM- un acuerdo", insistió.
Llanas hizo estas declaraciones tras mantener una reunión de casi tres horas de duración con el consejero de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón, Eduardo Bandrés. Al encuentro acudieron también los alcaldes de Tarazona, Borja, Figueruelas, Tauste, Calatorao, Alagón, Pedrola y Belchite, así como representantes del Ayuntamiento de Zaragoza y de la Diputación Provincial.
En la reunión se puso de manifiesto la delicada situación que atraviesa la industria del automóvil en Aragón. "Estamos ante un momento grave para la economía de la provincia de Zaragoza y de toda la comunidad autónoma", recordó Llanas.
El alcalde de Epila mostró su preocupación por las consecuencias que pueda tener en la industria auxiliar que el nuevo modelo Meriva se vaya a Gliwice (Polonia). "Las empresas auxiliares acabarán pagando las consecuencias", advirtió. Efectos que serán "más graves" incluso que para la planta de Figueruelas "porque los trabajadores de las auxiliares no tienen las mismas condiciones que los empleados de GM", explicó.
Llanas puso el acento en los "importantes esfuerzos" que han realizado los municipios de Zaragoza por crear el tejido de auxiliares que existe en la actualidad y lamentó que "todo ese esfuerzo por generar empleo se tire por la borda, ya que hay empresas que tendrán que cerrar por completo si no viene el Meriva". Según critican los alcaldes, "se ha invertido mucho dinero de los vecinos para traer esas empresas y eso no se está teniendo en cuenta".
Desde los municipios afectados se apoya la gestión realizada por el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Eduardo Bandrés, para intentar que la dirección de GM y los trabajadores de Figueruelas alcancen un acuerdo. El consejero "no ha llegado tarde", destacó Llanas, ya que el Gobierno de Aragón "lleva mucho tiempo negociando" para mantener el Meriva en la planta zaragozana. Y es que, según señaló el alcalde de pila, "no podemos apostar por nuevas inversiones en la comunidad autónoma y permitir al mismo tiempo que se nos vayan las que ya tenemos porque así no avanzamos".
Lejos de cuestionar la actuación de la dirección de GM o del comité de empresa, los alcaldes de las localidades con auxiliares confían en que ambas partes busquen una alternativa. "En un momento tan grave nos cuidaremos de criticar a las partes", recalcó Llanas. "Lo que queremos es que tengan sentido común y hablen, que es lo que está pidiendo gran parte de la sociedad aragonesa".
La implantación de Opel España en Aragón, ha generado durante años trabajo, futuro e inversiones en nuestros pueblos, con la creación de puestos de trabajo y de numerosas empresas que han contribuido a la competitividad de sus productos y a la seguridad laboral de nuestros ciudadanos y ciudadanas.
Actualmente la posible deslocalización de la producción de la planta de Opel en Figueruelas supondría el coste de miles de puestos de trabajo directos e indirectos, además de un fortísimo impacto en la economía de escala no sólo en nuestros municipios sino en el resto de la Comunidad Autónoma.
Ante las actuales circunstancias en las que se debate el futuro de Opel queremos manifestar, los ayuntamientos abajo firmantes, nuestro más decidido apoyo a la mediación del Gobierno de Aragón entre la empresa y los trabajadores esperando que se alcance un acuerdo satisfactorio para todos, del que saldrá favorecido Aragón. Los alcaldes de éstos municipios exhortamos a Empresa y trabajadores a que busquen el camino de encuentro en la resolución de éste conflicto aplicando el máximo sentido común y responsabilidad; camino en el que, además, nos encontrarán dispuestos a la máxima colaboración posible velando así por los intereses de nuestros vecinos, por el futuro de nuestros hijos y de nuestro territorio.
Luis Mª Garriga Ortíz (Alcalde-Presidente Ayto. de Borja)
Martín Llanas Gaspar (Alcalde-Presidente del Ayto. de Epila)
Fco. Javier Lamuela Gregorio (Alcalde-Presidente Ayto. Figueruelas)
José Miguel Labarta Calvo (Alcalde-Presidente Ayto. Pedrola)
José Luis Pola Lite (Alcalde-Presidente Ayto. de Tauste)
El consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, insta a la dirección de la compañía y a los sindicatos del Comité de empresa de General Motors España para que no cejen en su esfuerzo por alcanzar un acuerdo laboral para fabricar el nuevo Opel Meriva.
'Hay que apurar', ilustra Aliaga, para instar un acuerdo que se adjunte al dossier con el que la fábrica zaragozana de Figueruelas compite con la de Gliwice, en Polonia, para esta adjudicación.
La dirección europea de la compañía ya ha comenzado a evaluar los informes de ambas factorías, después de que el pasado 3 de octubre expirase el plazo otorgado para presentar esos informes, un plazo aún prorrogado desde el 19 de septiembre. Una semana después, el consejero de Economía, Eduardo Bandrés los sindicatos y la empresa trataron de alcanzar un acuerdo in extremis que pudiese llegar a Zurich, sede europea de GM, antes de iniciar la evaluación.
Tampoco se consiguió ese acuerdo. Pero la 'experiencia en procesos de este tipo' del consejero Aliaga le hace empujar a las partes a alcanzar ese deseado acuerdo, aunque se solape con las primeras anotaciones de la compañía. Por una cuestión de trabajo bien hecho. Pero, según el consejero, también porque el resto de informes que presenta Figueruelas, el técnico, el logístico y el financiero, 'están más que bien valorados', lo que minimizaría el impacto negativo del retraso del acuerdo laboral.
Eso sí, hay que alcanzarlo. Y en un mes de negociaciones ininterrumpidas entre sindicatos, DGA y Opel España ha sido imposible llegar a este acuerdo. Una primera propuesta de la empresa fue rechazada ampliamente por los trabajadores debido a la reducción de derechos laborales que suponía. Poco antes del 3 de octubre, GM suavizó sus condiciones, pero tampoco obtuvo el visto bueno del Comité de Empresa. Así hasta la intervención final del consejero Bandrés, el pasado fin de semana, en la que tampoco se ha conseguido impulsar una propuesta laboral unificada.
Con todo, el Gobierno de Aragón mantiene que 'trabajará sin descanso' por el empleo y las inversiones en Opel en Figueruelas. Arturo Aliaga explica que la dirección europea de la compañía conoce, a través de la filial española, lo que está sucediendo en Figueruelas, y el compromiso y los apoyos del Gobierno de Aragón 'el máximo legal permitido' para que el Meriva se quede en Zaragoza. Por eso, y por la fortaleza técnica de Figueruelas, Aliaga insiste en que haya acuerdo entre sindicatos y empresa.
Mientras, el martes se conoció que General Motors (GM) ha vendido más de 1.525.000 vehículos en Europa en los nueve primeros meses de 2005, con un incremento de más de 25.000 coches, o un 1,7% más, respecto al mismo periodo del año anterior. La cuota de mercado de GM ha crecido en este periodo desde el 9,5% hasta casi el 9,6%. El mes pasado ha sido el mejor septiembre en Europa desde 1999, explica la compañía; la participación de la compañía en el mercado total europeo alcanzó en septiembre de 2005 el 10,13%, comparado con el 9,8% en el mismo mes de 2004.
'Septiembre ha sido un gran mes para nosotros y, en los nueve primeros meses hemos crecido más que la media de la industria', ha declarado Jonathan Browning, vicepresidente de Ventas, Marketing y Posventa de GM Europe. 'Mirando al futuro, es alentador ver la gran cantidad de pedidos que tenemos de nuevos modelos más importantes presentados este año, el Saab Sport Hatch, el Opel Zafira y el Chevrolet Matiz'.
A pesar de los buenos datos del grupo, la marca matriz Opel ha logrado unas ventas de 1.241.800 vehículos, unas 10.000 menos que en el mismo periodo del año anterior. La cuota de mercado en este periodo ha bajado ligeramente del 7,95% hasta el 7,8%. Eso sí, las ventas de Opel han variado mucho en los diferentes países, y el comportamiento en septiembre también ha sido positivo. Ha habido crecimientos significativos en Alemania (5,8%), Irlanda (14%), los países nórdicos (Dinamarca: 28%; Noruega: 17%; Suecia: 16% y Finlandia: 9%) y en Portugal (19%).
En medio de una aparente división interna en General Motors, los informes de competitividad de las plantas de Figueruelas (Zaragoza) y Gliwice (Polonia) se baten el cobre desde ayer en las mesas de los despachos de los ejecutivos responsables de GM Europa. La decisión sobre cuál de ellas será la que se haga con la fabricación de la segunda generación del Opel Meriva será fundamental para conocer el futuro inmediato de la fábrica aragonesa ya que su producción.conjunta con la del modelo Corsa es indispensable para mantener el ritmo productivo y, en consecuencia, la plantilla.
El punto más negativo será el del plan de recortes sociales propuesto por la empresa y rechazado de forma mayoritaria por el comité. Polonia juega fuerte en este capítulo ya que, con sólo mantener sus actuales 400 euros mensuales de sueldo por trabajador, parte con una ventaja imbatible. Además, podría haber incluso mejorado la oferta, aunque esta decisión no ha sido conocida ni por los sindicatos ni por los directivos españoles ya que el enfrentamiento se ha planteado de forma que cada competidor no conozca la oferta del otro. La intención de los ejecutivos de GM España de presentar una mejor imagen con los nuevos "sacrificios" propuestos fue abortada por la votación del comité, que rechazó de forma sucesiva dos ofertas y después el arbitraje y la mediación planteadas in extremis por el consejero aragonés de Economía, Eduardo Bandrés, a finales de la pasada semana.
La factoría, a examen
Aunque el proceso de selección se inició ayer de forma "oficial", las comprobaciones técnicas y sobre el plan de las inversiones que deberían materializarse en Zaragoza para mantener el Meriva se iniciaron en la planta el pasado viernes. Según fuentes de la fábrica, "los que vinieron fueron técnicos de tercera fila".
El proceso de selección enfrentará toda una serie de capacidades de las plantas, de ingeniería, financieras, laborales y logísticas, entre otras.
En las cuentas de Zúrich también se contemplarán las ayudas que las instituciones públicas presenten para mejorar los informes. Por el lado español, y según anunció Bandrés, el Ministerio de Industria y el Gobierno de Aragón podrían aportar 30 millones. También se supone la presión económica que llegará desde Varsovia y que será de "un importante desembolso", adelantaron fuentes implicadas en el proceso.
Tras un intenso fin de semana, los sindicatos de Figueruelas detallaban ayer que sólo queda esperar una respuesta, que podría llegar desde Zúrich en los próximos 30 días. A mediados de diciembre, ésta deberá ser confirmada en la sede de GM de Detroit, aunque los portavoces de las centrales concretaron que sería difícil que allí se tomara una decisión distinta que llevaría, por ejemplo, a fabricar el Meriva en Brasil, uno de los destinos mundiales que se barajaban.
La incógnita sobre "el castigo" que GM Europa podría imponer a la plantilla de Figueruelas por su mayoritario rechazo a los recortes era uno de los argumentos que ayer presentaban los defensores del plan social de la empresa (en su segunda versión) ante el inicio del proceso. De enfrente llegaba el recordatorio de las grandes bazas zaragozanas, como su capacidad y experiencia en el lanzamiento del "monocab".
Los representantes de la sección sindical de CCOO en la planta de General Motors (GM) España vivieron ayer con inquietud la jornada de resaca tras un fin de semana de negociaciones, en el que el sindicato rechazó la propuesta de mediación, planteada por el consejero de Economía, Eduardo Bandrés. Sin embargo, y pese a que ayer vencía el plazo para entregar en Zúrich (Suiza) un plan laboral que permitiera a Figueruelas optar a la fabricación del Meriva , CCOO solicitó a la dirección de la firma una prórroga de una semana, aunque ésta no accedió finalmente.
El responsable de la sección sindical de CCOO en la factoría, Antonio Carvajal, argumentó que esta petición obedecía a que "la oferta de mediación presentada por el consejero Bandrés se acercaba a unas condiciones que, haciendo un pequeño esfuerzo, podíamos aceptar". Sin embargo, Carvajal precisó que este extremo debía contar con la confirmación de los afiliados del sindicato. Así, indicó que "hemos pedido una prórroga para realizar una asamblea de afiliados", ya que "con algún pequeño cambio podíamos haber pedido en asamblea el voto afirmativo".
Según Carvajal, CCOO trabajaba con la postura de que era "inaceptable" condicionar el crecimiento del salario de cara al futuro. Sin embargo, la propuesta de mediación de Bandrés recogía una retribución de un punto por debajo del IPC, condicionada a la marcha de la empresa. "Con eso y limar alguna cosa más hubiéramos podido aceptar", ya que "aunque no somos partidarios de tener que pagar para que venga un coche, tampoco queremos aparecer como no somos", subrayó.
Por otro lado, el responsable sindical también lamentó el proceso "demencial" que ha existido, puesto que "se debía haber negociado en una mesa, de forma normal y corriente". En esta misma línea, Carvajal consideró que incluso ha podido haber "alguna actuación desde Europa que hiciera imposible el acuerdo", puesto que el proceso de negociación para la fabricación del Astra ya ha comenzado y no se toma una decisión hasta primavera, concretó.
LA VIA POLITICA El presidente del comité de empresa, Juan Carlos Sánchez, reconoció ayer que, tras los esfuerzos del fin de semana, el margen de maniobra ya es "nulo" desde la perspectiva de la negociación sindical. Ahora --apuntó-- sólo queda la vía política, tal y como dejó entrever el propio Bandrés el domingo.
Una postura que ayer volvió a remarcar el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, quien afirmó que la DGA "no va a tirar la toalla" para intentar que la segunda generación del Meriva se fabrique en Figueruelas. Así, dijo que el Ejecutivo aragonés "va a hacer todo lo posible mientras tenga tiempo para intentarlo", ya que se van a aprovechar "todos los resquicios y todas las posibilidades mientras haya tiempo para intentar convencer a la empresa".
VUELVE EL SILENCIO Ayer, en la factoría predominaba el "silencio" y la "preocupación", según fuentes sindicales. "Todo el mundo está callado. Nadie dice nada".
El Comité de Empresa de General Motors Europa ha pedido a los sindicatos de Opel España que lleguen a un acuerdo para que el Meriva se quede en Zaragoza. Klaus Franz, presidente del organismo europeo, ha afirmado que su intención no es meterse “en las competencias de los sindicatos españoles, pero deberían intentar alcanzar una postura común. Así, conservarían la producción del Meriva a largo plazo y se salvarían puestos de trabajo”, ha añadido.
Los representantes de los trabajadores en la planta de Figueruelas han dividido sus posturas ante la propuesta laboral presentada por la automovilística, precisamente cuando un acuerdo es más necesario que nunca, pues se juegan la asignación del nuevo modelo y, por tanto, el futuro de la planta. UGT, mayoritario en el comité de empresa, y el sindicato de cuadros Acumagme aceptan la contención salarial a partir de 2008 (cuando finaliza el convenio actual) y diversas disposiciones que afectan a la antigüedad y a la flexibilidad. Sin embargo CCOO, CGT y OSTA rechazan estas medidas.
Franz ha explicado que el Meriva se produce con calidad y eficacia en Zaragoza. La nueva versión debería seguir en la planta española en 2009 -en lugar de trasladarse a Gliwice (Polonia)-, ya que serían necesarias inversiones más pequeñas y el modelo continuaría cerca de su región de más ventas: el oeste y el sur de Europa. A favor de la factoría polaca juegan sus salarios: 400 euros mensuales y 2.000 horas anuales, frente a los 1.300 euros y 1.694 horas de la fábrica española.
Por otra parte, el presidente del Comité de Empresa Europeo ha afirmado que no se pueden aceptar chantajes de la Dirección, ni el plazo límite para lograr un pacto, que finaliza hoy. “Necesitamos más tiempo para llegar a una solución común”, ha señalado.
Franz también ha asegurado que el organismo al que representa no va a consentir que se reduzcan puestos de trabajo en Figueruelas para que se creen en Gliwice. Si se materializara esta posibilidad, General Motors España haría frente a la peor crisis de su historia, pues estarían en peligro 3.000 empleos directos y 2.000 indirectos.
De momento, la empresa ya ha anunciado que va a ser necesario un nuevo plan de reducción de jornadas laborales. Se cerrará ocho lunes, desde finales de octubre hasta la mitad de noviembre, debido al descenso en las ventas que la compañía sufre en Europa.
CCOO rechazó este domingo la propuesta de acuerdo presentada por el consejero de Economía del Gobierno aragonés, Eduardo Bandrés, al considerarla "similar" a la que presentó la empresa el pasado mes de septiembre y que fue descartada por los sindicatos en el Comité de Empresa.
En este sentido, la Comisión Ejecutiva de la Sección Sindical de CCOO en General Motors España (GME) y las Federaciones Minerometalúrgicas estatal y de Aragón de CCOO reiteran en un comunicado su disposición "a concretar una propuesta que sea una muestra inequívoca de nuestro deseo de continuar fabricando en Figueruelas (Zaragoza) el nuevo modelo de Meriva". El Gobierno de Aragón ya anunciaba el sábado que este domingo presentaría a los sindicatos representados en el Comité de Empresa de General Motors España y a la dirección de la empresa una "propuesta de solución" que pretendía facilitar un acuerdo sobre las condiciones laborales a incluir en la propuesta de la compañía para optar a la fabricación del Meriva.
A pesar de rechazar la propuesta de Bandrés, el sindicato se ha comprometido, "si la empresa mantiene abierta una vía de diálogo y negociación", a presentar medidas "que respondan a las necesidades organizativas del proyecto". Asimismo, que planteen "alternativas reguladoras de la flexibilidad, participación en la organización del trabajo y creación de una Comisión Técnica Paritaria que tras analizar el conjunto de los costes pueda realizar propuestas y alcanzar acuerdos orientados a una moderación salarial pactada y aplicable a partir del inicio de la producción en la planta del nuevo Meriva".
Los empleados de General Motors (GM) España, la dirección de la compañía y el propio Gobierno de Aragón están pendientes hoy del resultado de la asamblea que OSTA celebra a las nueve de la mañana en el Centro Pignatelli del Paseo de la Constitución. Los 800 afiliados de este sindicato están convocados para decidir si aceptan o no la vía del arbitraje, que el pasado jueves propuso el consejero de Economía, Eduardo Bandrés, a las secciones sindicales de la planta de Figueruelas, una vez fracasada la negociación entre la dirección y el comité de empresa.
El resultado que salga de dicha asamblea será clave, puesto que UGT y Acumagme ya se han mostrado favorables a la mediación ofrecida por Bandrés para poder confeccionar una propuesta laboral, a través de un laudo, que sería entregada el lunes en Zúrich (Suiza). Y es que, la suma de estos tres sindicatos (20 votos) supondría la mayoría del comité, integrado por 37 delegados.
CCOO SE DESMARCA Pero esto sólo ocurrirá si el resultado es positivo, puesto que ayer la Comisión Ejecutiva de la sección sindical de CCOO (a la que asistió su secretario general, Julián Buey) decidió por unanimidad rechazar la propuesta de arbitraje del Gobierno de Aragón. Al respecto, el sindicato argumentó mediante un comunicado que "la negociación colectiva corresponde a las partes implicadas" y estima que el arbitraje "además de contemplar medidas que la plantilla ha rechazado, no comprometería a ambas partes por igual, puesto que al final la decisión sobre la asignación del Meriva sería decidida en exclusiva por la empresa". Asímismo, el sindicato sostiene que está dispuesto a participar en un proceso negociador "serio", a pesar de que sólo quedan 48 horas para alcanzarlo y confeccionar un acuerdo.
Esta postura de rechazo es la que, precisamente, hace decisiva la decisión que hoy tome OSTA. El responsable de la sección sindical, José López apuntó ayer que "intentaremos que la asamblea sea reflexiva, abierta y de análisis de la situación". Una situación que ha pasado a complicarse, con momentos de tensión entre los trabajadores. López la definió ayer como "una gran bola de fuego dentro de la fábrica".
Por otro lado, el presidente del comité de empresa, Juan Carlos Sánchez, tenía ayer pocas esperanzas de que se produjera un resultado favorable al arbitraje, propuesto por la DGA. En la misma línea que López aseguró que "la gente está rebotada y el proceso ha sido muy largo. La gente ya no se cree nada".
Los alcaldes de cinco municipios del entorno de la factoría de GM en Figueruelas han instado a los trabajadores y a la dirección a buscar un acuedo que impida que la producción del nuevo Meriva se traslade a la planta de Gliwice (Polonia). Así consta en un comunicado firmado por los alcaldes de Borja, Luis María Garriga; Epila, Martín Llanas; Figueruelas, Francisco Javier Lamuela; Pedrola, José Miguel Labarta; y Tauste, José Luis Pola. Estos alcaldes recuerdan que la implantación de Opel España en Aragón "ha generado durante años trabajo, futuro e inversiones" en sus pueblos, con la creación de puestos de trabajo y de numerosas empresas. Ante estas circunstancias los alcaldes aprovechan para manifestar su apoyo a la mediación del Gobierno de Aragón
El Gobierno de Aragón propuso este jueves hacer un arbitraje entre el comité de empresa y la dirección de General Motors España ante la falta de acuerdo sobre las condiciones laborales a incluir en la propuesta de la compañía para optar a la fabricación del Meriva.
El consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Eduardo Bandrés, planteó esta propuesta en una reunión, convocada con carácter de urgencia, con la comisión permanente del comité de empresa, que contó con la asistencia de todos los representantes sindicales de UGT, CCOO, OSTA, ACUMAGME y CGT. Bandrés explicó que el Ejecutivo autonómico entiende que la falta de acuerdo habida hasta el momento entre la dirección de la empresa y de los sindicatos para completar una propuesta en el ámbito laboral y retributivo de cara a la fabricación del Meriva en Zaragoza sitúa a la planta de Figueruelas "una posición grave".
"No se trata únicamente de una cuestión que afecta a la empresa", según Bandrés, quien subrayó que "está en juego la propia supervivencia de la planta de Figueruelas a medio plazo" y sus efectos sobre el sector del automóvil, que representa el 15 por ciento de la producción industrial de Aragón, el empleo y el territorio.
La gravedad de la situación y la imposibilidad de alcanzar un acuerdo por la vía de la negociación bilateral entre la empresa y los sindicatos obliga al Gobierno de Aragón "a tomar cartas en el asunto de manera más directa" y a asumir la responsabilidad de un arbitraje, aseguró.
Apuntó que tanto desde la dirección como desde el comité de empresa de General Motors se reconoce que con la propuesta de la compañía que se ha enviado a Zúrich (Suiza), sin ningún contenido sobre las cuestiones laborales y retributivas, "no hay ninguna posibilidad de que el Meriva se fabrique en Zaragoza".
"No se trata de un laudo del valor jurídico que se le da en las negociaciones de un convenio colectivo, sino que se trata de un arbitraje de equidad, ante la imposibilidad de que haya un acuerdo bilateral", precisó Bandrés. Ahora, tiene que haber una manifestación de las partes de que aceptan el arbitraje, que el consejero planteó a la comisión permanente del comité de empresa, que pidió tiempo para responder y efectuar consultas, y, posteriormente, lo propondrá a la empresa.
En el caso de que se aceptara el arbitraje se convocaría una reunión conjunta para que pudieran exponer sus argumentos y las propuestas y, posteriormente, se formularía la resolución de ese arbitraje.
Hasta el momento, agregó Bandrés, el Gobierno de Aragón siempre ha manifestado y sigue haciéndolo su confianza en la responsabilidad de las partes y en ningún momento ningún sindicato ha dicho que no quisiera un acuerdo, por lo que, a su juicio, "esta es la manera operativa de avanzar para que pueda haber un acuerdo".
Desde el respeto la decisión de las partes que deben decidir si se someten o no al arbitraje, el Ejecutivo autonómico quiere poner a disposición de la empresa y los trabajadores "un último esfuerzo y una última oportunidad", que debería ser resuelta antes del domingo por la noche que es el plazo definitivo, antes de que empiece el proceso de evaluación técnico, económico y financiero de las propuestas de las plantas de Figueruelas y Glewice (Polonia) que optan a fabricar el nuevo Meriva.
La cosa está bastante complicada, por no decir imposible Éste era el pesimista diagnóstico que el consejero de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón, Eduardo Bandrés, ofrecía ayer acerca de las posibilidades de la factoría de General Motors en Figueruelas de hacerse con la fabricación de la nueva generación del Opel Meriva.
El rechazo de la mayoría de la plantilla al plan laboral que ofrecía la compañía para tratar de impedir que el monovolumen se produzca en la factoría polaca de Gliwice, donde los salarios son tres veces menores, ha restado mucho puntos en la pugna, según la mayoría de los análisis.
A pesar de que el día anterior el presidente del Gobierno aragonés, Marcelino Iglesias, hacía un esfuerzo por mostrarse optimista, Eduardo Bandrés, en respuesta ayer a preguntas de los periodistas, renunciaba a edulcorar el sombrío futuro que se cierne sobre la planta zaragozana, donde trabajan en la actualidad cerca de 8.000 empleos y de la que depende una tupida de red de industrias auxiliares. En su opinión, la decisión del Comité de Empresa de rechazar el acuerdo «aleja al Meriva de Zaragoza y deja muy pocas posibilidades de que este coche se vaya a fabricar en la factoría de Figueruelas».
El consejero de Economía recordó que el propio presidente del Comité, Juan Carlos Sánchez, ve ahora muy complicado que este vehículo, cuya nueva versión se comenzará a producir en 2009, se monte en Aragón. Según Bandrés, la decisión «está ahí y no ofrece demasiadas controversias» y, aunque habrá que ver qué pasa, «en este momento, la cosa está bastante complicada, por no decir imposible».
El futuro de la fábrica está ahora en manos de GM Europa y de la cúpula de la multinacional en Detroit. «El trabajo que había que hacer en Aragón está prácticamente concluido», señaló el titular de Economía, quien insistió en la participación activa del Ejecutivo autónomo en la definición del proyecto con la empresa y en las ayudas públicas correspondientes. En este sentido, gestionó la reunión con el ministro de Industria, José Montilla, apoyó a la empresa y consiguió el compromiso máximo de ayudas públicas del Ministerio y del Gobierno de Aragón, añadió.
El diputado de Chunta Aragonesista (CHA) Pedro Lobera ha solicitado la comparecencia conjunta de los consejeros de Economía e Industria en las Cortes regionales para expliquen qué negociaciones han establecido con la dirección de General Motors para tratar de garantizar que la producción del nuevo Opel Meriva continúe realizándose en la fábrica de Figueruelas (Zaragoza).
Lobera también ha pedido que comparezcan los representantes de las cinco organizaciones sindicales del Comité de Empresa de General Motors (UGT, CCOO, OSTA, CGT Y Acumagme), para dar cuenta de sus análisis y propuestas respecto a la elección de factoría para el nuevo modelo Opel Meriva entre Aragón y Polonia, que ha presentado GM.
Para Lobera, el Gobierno de Aragón, que ha destinado enormes cantidades de dinero y facilitado las condiciones cuando ha sido necesario a GM, 'no puede ahora escurrir el bulto'.
Para CHA, sea cual sea el desenlace final, en ningún caso podrá culparse a los trabajadores por querer mantener unas condiciones laborales dignas, máxime teniendo en cuenta que durante varios años han venido ya sacrificando algunas de ellas para conservar su empleo. 'La empresa será la que tome la decisión y es lamentable que la empresa esté fomentando de la rivalidad entre trabajadores de dos de sus factorías, la de Aragón y la de Polonia y subastando el futuro de estos trabajadores al mejor postor', concluye.
Son varias las empresas y los alcaldes de municipios, del entorno de Opel España los que han mostrado sus temores por la posible pérdida de la producción de la segunda generación del Meriva en Zaragoza. Además de los efectos sociales y los despidos que esto podría acarrear en la propia factoría de General Motors, la industria aragonesa de los componentes ha empezado a organizarse con el fin de hacerse escuchar en este proceso, aunque sea en su recta final, y para mostrar abiertamente su "preocupación", una vez cerrada la negociación en la fábrica.
Unos de los primeros en movilizarse han sido los responsables de Johnson Controls, concreta mente los encargados de la actividad de la factoría de Pedrola. Sus directivos denunciaban ayer la posibilidad de un cierre si el monovolumen se va a Polonia. Éste afectaría a una plantilla de 285 personas debido a que su producción de asientos está destinada únicamente al modelo Meriva de GM. Quizá sea éste el caso más paradigmático de todos cuantos pueden encontrarse en Aragón debido a que su dependencia es del 100 % respecto al modelo que hoy se encuentra en el aire, con el enfrentamiento hispano-polaco todavía abierto.
El gerente de esta planta de Johnson, Miguel Ángel Ortiz, alertó ayer de que "la inversión en esta fábrica se hizo sólo hace tres años y, si la tenemos que cerrar, se perderá" un desembolso que ascendió entonces a 19 millones, pensadas para mantenerse durante más de una versión del "monocab". "Será una ruina", concluyó.
Desde el fin de semana, explicó Ortiz, los responsables de la empresa "nos estamos planteando cómo mantendremos el ritmo de trabajo y la moral de la plantilla en los próximos meses si se anuncia que el Meriva no se hará aquí". Pero el directivo va todavía más lejos cuando asegurar que, "si eso ocurre, sería muy perjudicial para nuestra imagen". "Desde luego, en esa situación, la empresa Johnson Controls se lo pensará dos veces antes de volver a invertir en España", sostenía el gerente de la planta.
El mismo directivo cree que "en la factoría de Figueruelas quizá (los trabajadores) no hayan tomado conciencia de la gravedad del problema hasta este mismo fin de semana. No sé si han entendido que esto se resuelve en tan poco tiempo". "Creo que la gente no lo ha terminado de entender, aunque yo he visto a la empresa y a los sindicatos bastantes nerviosos". Por todas estas razones, Ortiz lo ve "cada vez más negro".
Los responsables de esta compañía, de estrecha vinculación con la corporación GM, informaron de que se han puesto en contacto con otras de las empresas afectadas por "la batalla del Meriva" con el fin de unir sus voces para "presionar" en esta lucha. Entre ellas se encontrarían las plantas de Johnson Controls de Pedrola (con un 20% aproximadamente de producción relacionada con el Meriva), Proma Hispania de Épila o Metal Bages Aragón, por nombrar algunas de ellas.
Cuando se inició esta crisis, UGT estimó que unos 2.000 puestos de trabajo podrían perderse en la auxiliar en el caso de que el Meriva se "fugue", un dato contestado por CCOO -mayoritario en el sector- por considerar precipitado el cálculo debido a la complejidad del sector. Miguel Ángel Ortiz, sin embargo, estima que las cuentas podrían no alejarse tanto de "lo que podría venirse encima", sobre todo teniendo en cuenta que la propia Johnson recibe componentes de varios proveedores españoles, lo que "va ampliando la pirámide" de afectados.
presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, recordó hoy que el Ejecutivo aragonés 'siempre' ha apoyado a General Motors (GM) con diversas ayudas, 'no sólo con palabras', y mostró su confianza en 'ganar el Meriva', de manera que la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza) fabrique este nuevo modelo de vehículo a partir de 2009.
Iglesias señaló que desde el Ejecutivo autónomo 'seguiremos colaborando con la industria' del automóvil, tras conocer que el Comité de Empresa de Opel rechazó esta mañana, de forma oficial, la propuesta de la Dirección de la planta de rebajar las condiciones laborales para facilitar la implantación del Meriva en Figueruelas, como estaba previsto.
'Los trabajadores han votado', continuó Iglesias, 'y cuando estas cosas se someten a votación no tenemos mucho que decir', tras lo que comentó que 'el Gobierno ha dado todas las facilidades' a GM y ahora 'no van a faltar' las ayudas. El jefe del Ejecutivo autónomo expresó que 'tengo la obligación de ser optimista'.
El pleno del comité de empresa ha rechazado la propuesta de la dirección de la compañía. Así, Figueruelas se ha visto abocada a presentar en Zurich una oferta sin acuerdo laboral para que el modelo Meriva se fabrique en Zaragoza.
En el comité de empresa de Opel España existe una diferencia de opiniones importante. Así, mientras los representantes de UGT se muestran muy preocupados por el futuro de los empleos en la planta zaragozana y en las empresas auxiliares, los responsables de Comisiones Obreras consideran que cualquier decisión que hubiera tomado la plantilla hubiera sido negativa.
Guerrero cree que los trabajadores están satisfechos con el restultado de las votaciones. Ahora sólo queda esperar la respuesta de la dirección europea de General Motors.
En el pleno de esta mañana 19 personas han votado en contra de la propuesta de la dirección, mientras que 15 miembros la han respaldado. La reunión ha contado con la ausencia de dos representantes de CGT y otro de OSTA.
Día de tensa espera en la factoría de Opel España. Como les venimos contando estos dias, los trabajadores de la planta de Figueruelas rechazaron la propuesta presentada por la dirección de la multinacional para lograr la fabricación del Meriva, un documento que preveía algunos recortes laborales.
UGT y Acumagme respaldaron el sí a la propuesta de la dirección. En el otro platillo de la balanza se encuentra la oposición de Comisiones Obreras, OSTA y CGT. En total 15 representantes del Comité de Empresa votaron sí, mientras que el no fue respaldado por 22 representantes.
Ahora se abren muchas dudas.
El Gobierno de Aragón se mostró "profundamente preocupado" por las "graves consecuencias" que pueda tener la falta de acuerdo en la parte salarial del plan que debe presentar General Motors España mañana a la central de Zurich (Suiza). Así lo expresó el consejero de Economía, Hacienda y Empleo, Eduardo Bandrés , tras conocer el rechazo mostrado por los trabajadores en las asambleas de CCOO y OSTA, lo que cierra las puertas a un acuerdo sobre los recortes. El responsable político pidió a los sindicatos que encuentren "una alternativa" a la propuesta porque, aseguró, la planta polaca de Gliwice está ahora "más cerca de ganar la partida que hace una semana" en el proceso de selección del Opel Meriva. A pesar de la clara respuesta de los afiliados, matizó que con su petición de una propuesta sindical "no quiero que digan "sí" a lo que las asambleas han dicho "no"". Sin embargo, dijo que las organizaciones sindicales, tras escuchar a sus trabajadores, "saben cuáles son los márgenes" para elaborar un nuevo documento
Bandrés lanzó este "mensaje de urgencia", tan sólo "horas" antes de que el plan tenga que ser entregado a los directivos europeos de General Motors. A pesar de que está cerrado el informe sobre los puntos técnicos y logísticos necesarios, Bandrés consideró que por "muy ventajosa" que sea esta parte del documento "si no incluye algún contenido de sacrificios en el ámbito salarial tiene muy pocas posibilidades de salir adelante".
El consejero aragonés de Economía dijo que los sindicatos no pueden acudir a la reunión del lunes con la empresa con la manos vacías. "No pueden limitar su respuesta a decir que no a la segunda propuesta, sino presentar otra alternativa", señaló. "No se debe tirar la toalla", fue el mensaje que les dirigió. Por ello, pidió que las centrales asuman "la responsabilidad que cada uno tiene en estos trances".
Sin embargo, diversas fuentes sindicales descartaban de antemano que esta propuesta pudiera llevarse a cabo con éxito. De hecho fueron varios los portavoces sindicales que achacaban la lluvia de "noes" de ayer a la primera (y unánimemente rechazada) oferta de la Dirección (que contemplaba condiciones como una contención salarial durante ocho años o la supresión de pausas, entre otras), considerada por los defensores del "no" como "un órdago" que molestó a la factoría. "Muchos han pensado que esta negociación funcionaba como una subasta y eso ha calentado mucho los ánimos en la planta". "Estos (por las votaciones de ayer) han sido los últimos cartuchos", defendían otros anoche, reconociendo también que durante las reuniones había pesado el hacer memoria de todos "los sacrificios" que la plantilla de General Motors en Figueruelas ha ido aceptando durante los últimos años de actividad.
Respecto a la idea de mantener la lucha en pie por conseguir la fabricación del Meriva, Fernando Bolea, del sindicato UGT en GM, defendía que "en esta central todavía no damos la batalla por perdida". Sin embargo, también aseguraba "que no cabe ninguna propuesta ya. La que había encima de la mesa era de mínimos".
El consejero Bandrés aseguró, por su parte, que ante la situación generada "no debemos caer en el derrotismo". También negó las acusaciones de intentar condicionar a la plantilla, lanzadas desde algunos partidos políticos y sindicatos (como IU y CCOO, respectivamente), ya que aclaró que, como responsable político, su obligación es "decirle a la gente las consecuencias" que pueda llevar la negativa. En caso de perder el Meriva, "esto sería el principio del fin", advirtió. "Lo que nos estamos jugando no es una empresa, sino un sector de la actividad económica, el más importante en Aragón", concluyó.
En este sentido, Ramón Górriz, el responsable del Metal de Comisiones Obreras, quien llegó ayer desde Madrid para participar en la asamblea de su central, pidió al Gobierno regional que defina "cuál es la política industrial para Aragón" en materia de medidas fiscales, I+D+i y alternativas al monocultivo del automóvil.
Por su parte, el Consejo Político de IU de Aragón, aprobó por unanimidad una resolución para apoyar a los empleados de GM España y a sus empresas auxiliares. En ella exigía el "cese inmediato de las presiones que sufre la plantilla para que acepte las peticiones de la empresa", según el informó la formación.
La mayoría de los trabajadores afiliados a los sindicatos representados en el Comité de Empresa de General Motors (GM) España han rechazado en asambleas el plan laboral presentado por la compañía automovilística para optar a la fabricación del nuevo modelo Meriva. Los únicos trabajadores que han aceptado el plan han sido los de UGT, mientras que los de CCOO lo han rechazado de forma mayoritaria al igual que los de la Organización Sindical de Trabajadores de Aragón (OSTA), con lo que se suman a los de CGT que no lo aceptaron desde el primer momento.
Con estos resultados se celebrará el próximo lunes, día 3, por la mañana una reunión del pleno del Comité de Empresa para acordar la postura que transmitirán a la dirección de la planta de Figueruelas ese mismo día y que previsiblemente será negativa, ya que los representante de CCOO, GCT y OSTA suman la mayoría.
El Comité de Empresa de la planta de Figueruelas, que tiene más de 7.000 trabajadores, está compuesto por trece delegados de UGT, con 2.500 afiliados; diez de CCOO, unos 1.800 afiliados; siete CGT; cinco Osta, y dos Acumagme (cuadros). El plan laboral de la empresa, que plantea, entre otras medidas, una contención salarial y la eliminación del complemento de antigüedad, ha sido debatido hoy en las asambleas convocadas por los distintos sindicatos representados en el Comité de Empresa, UGT, CCOO, OSTA, Acumagme (de cuadros) y CGT.
Las asambleas tenían como objetivo conocer la posición de los trabajadores sobre el plan laboral, que la dirección de la planta trasladará la central de GM, en una reunión que se celebrará el mismo lunes en Zurich, en la que también presentará su propuesta la factoría de Gliwice (Polonia) para optar al nuevo Meriva.
Negociación viciada
El responsable de la sección sindical de UGT y presidente del Comité de Empresa, Juan Carlos Sánchez, informó de que el 66,4% de los afiliados que acudieron a la convocatoria, entre 800 a 1.000, votaron a favor de la propuesta. Durante cuatro horas, los trabajadores de UGT participaron en un debate "muy profundo y sensato, pero duro", agregó, a la vez que señaló que la decisión del Comité del lunes deberá tomarse por mayoría absoluta.
Por parte de CCOO, Antonio Carvajal señaló que la decisión de rechazar la propuesta ha sido "muy mayoritaria" en la asamblea, que se prolongó durante dos horas y media y en la que participaron unos 500 trabajadores, y ratifica el rechazo que dio la ejecutiva de la sección sindical.
Por OSTA, José López Hidalgo dijo que, aunque los responsables de la sección sindical proponían aceptar el plan, sus afiliados, en una votación secreta, lo rechazaron en un 72%, mientras que un 25 por ciento dio su apoyo.
Durante seis horas, unos 300 afiliados han protagonizado un debate "bastante duro y largo", con reflexiones muy profundas, agregó López Hidalgo, quien remarcó que no siente que la ejecutiva se sienta rechazada con este resultado.
Por parte de CGT, Alfonso Tierra explicó que en una asamblea que celebraron el pasado sábado ya habían rechazado la propuesta porque "no se nos puede hacer responsables de la adjudicación de un modelo".
La propuesta que General Motors hizo llegar a los trabajadores, el pasado miércoles, incluye eliminar la antigüedad y una subida salarial del 50% del IPC a partir de 2008, en que termina el convenio vigente, y convertir en fijos a los jóvenes con contrato de relevo si se consigue el nuevo modelo. A partir de entonces, la empresa propone eliminar el complemento de antigüedad y no generar más quinquenios, así como las pagas variables, que vienen a suponer unos 500 euros, e introducir una mayor flexibilidad los sábados.
Según los sindicatos, si no se fabrica el nuevo Meriva podría quedar cuestionada la continuidad de los empleos de 3.000 trabajadores, y de más de 2.000 en las empresas auxiliares que abastecen de componentes a Figueruelas.
No se trata sólo de retener la fabricación de un modelo. Lo que está en juego es el futuro de Figueruelas. GM se debate entre trasladar el Opel Meriva a Polonia, que actualmente se produce a las afueras de Zaragoza. Si la multinacional toma esa decisión, la planta zaragozana de General Motors tendrá un futuro muy sombrío. Es más, el traslado dejaría muy claro que los costes salariales y la logística importan más que la capacidad productiva, la excelencia de las manufacturas, un parque de proveedores consolidado y la cualificación de los trabajadores. Y si lo primero se valora más que lo segundo, el futuro de Figueruelas no tiene sentido.
El Meriva representa el 45% de la producción de la planta. Fernando Bolea, miembro del comité europeo de la multinacional, asegura que desconfían 'abiertamente que haya una alternativa a este modelo'. Aunque en la factoría se han montado en su historia el Corsa, Kadett, Astra y Tigra, el Meriva es el que mejor se ajusta a su plataforma y el que, por el auge de los monovolúmenes, tiene mejores expectativas de mercado. Pero el 45% de las auxiliares que puedan actuar como proveedoras del Meriva se hallan hoy más de cerca de Gliwice que de Figueruelas, también atraídos por la miel de unos costes salariales muy inferiores.
Los sindicatos tienen muy claro que se trata de una batalla decisiva, en la que se juega más que la deslocalización de una fábrica. Porque Figueruelas es, además, una pieza decisiva en la transformación del corredor del Ebro. Los sindicatos, conscientes de la gravedad de la situación, han decidido trasladar la última oferta de la empresa a sus bases. Este fin de semana, se celebrarán asambleas de fábrica y el lunes, el comité comunicará su respuesta a la dirección. Esa tarde, GM presentará ante la cúpula europea su oferta para retener el Meriva. El veredicto se espera para el 15 de diciembre. Los trabajadores han rechazado ya una propuesta de la empresa. La última, asegura el cumplimiento del vigente convenio, pero impone la congelación de la antigüedad a partir 2008 y limita las alzas salariales al 50% del IPC entre 2008 y 2010.
'Queremos que sean los propios trabajadores quienes se pronuncien, porque queremos reflejar su postura en una situación extraordinariamente grave' subraya Antonio Carvajal, portavoz de CC OO en Figueruelas. Y es que los sindicatos no parecen dispuestos a asumir el descrédito que supondría convencer a la plantilla de que acepte recortes y, a pesar de ello, perder la fabricación del Meriva. Sin embargo, Bolea considera que la última oferta 'puede suponer un cierto avance en el encauzamiento de la situación'. UGT ha tratado infructuosamente de presentar una contraoferta suscrita por todas las organizaciones sindicales a la dirección de GM España, pero su propuesta ha sido superada por los acontecimientos. Unas dificultades que reflejan el nerviosismo que se vive en Figueruelas.
A pesar de los recortes salariales, las diferencias entre plantas seguirían siendo considerables. Los trabajadores de las fábricas alemanas perciben 2.000 euros mensuales de media, frente a los 1.300 euros de Figueruelas y los 400 de Polonia. La brecha laboral entre Gliwice y la planta zaragozana se cifra en 100 millones. Carlos Guerrero, secretario del comité, asegura que 'si prima el componente salarial , estamos perdidos: siempre habrá países que ofrezcan trabajar más barato'. General Motors (entonces Opel) se instaló en Figueruelas en 1982. La multinacional decidió su ubicación por la privilegiada situación geográfica de la capital aragonesa y la creencia de que el valle medio del Ebro, entonces más agrario que industrial, reunía las condiciones idóneas para convertirse en un potente eje industrial. Para ello, fue instalando sus proveedores en el corredor entre Zaragoza y Logroño, donde se instaló la primitiva auxiliar Fisher and Body.
La contribución de la multinacional a la modernización de un tejido generalmente obsoleto ha sido decisiva. GM introdujo los ordenadores y las prácticas del just in time a proveedores, que fueron divulgando sus nuevos sistemas de gestión por toda la geografía aragonesa. En los componentes más complicados, trajo sus propios proveedores de Alemania y contribuyó a enseñar nuevas técnicas productivas a empresas de la tierra que hoy fabrican componentes. Por el camino, Figueruelas se ha convertido en una de las mejores factorías de General Motors. En la evaluación de julio, por ejemplo, las instalaciones obtuvieron una calificación del 92,72%, una puntuación calificada de excelente.
GM también rentabilizó su apuesta aragonesa. La antigua Opel obtuvo abultados beneficios en su planta de Zaragoza, con un récord de 250 millones en 1998. Con el milenio, los beneficios se han convertido en pérdidas y la alegría laboral (los operarios eran considerados una especie de casta económica superior) se transformó en recortes y convenios conflictivos.
Durante veinte años, las exportaciones de la fábrica han copado más de la mitad del total provincial. A pesar de los recortes de los últimos años, el complejo donde se fabrican los Corsa y Meriva sumó hasta agosto una producción de 264.152 unidades, la más alta en España. La pérdida del Meriva supondría, según UGT y CC OO, 3.000 empleos menos y duplicar la plantilla de la planta polaca. Pero lo más grave es que una caída drástica de la producción conllevaría un auténtico desmantelamiento industrial en el cinturón de Zaragoza, donde los pueblos han ido cambiando la agricultura por el trabajo en empresas auxiliares.
Figueruelas o Gliwice. Estas localidades, una española y otra polaca, son las dos principales candidatas para quedarse con la producción del sustituto del actual Meriva. La llegada o no de este modelo es de vital importancia para la planta zaragozana, pues, de perder la fabricación del monovolumen de Opel, se vería obligada a recortar su plantilla en un 50 por ciento o, lo que es lo mismo, despedir unas 3.000 personas.
De esta manera, cobra especial importancia la oferta de viabilidad que se haga desde Figueruelas a la dirección de General Motors. Si las condiciones propuestas interesan en el apartado económico y en el de la calidad, el Meriva se seguirá produciendo en la ciudad aragonesa.
El gran problema reside en que Figueruelas tiene muy difícil competir con la planta polaca en materia de costes, pues los salarios de los trabajadores de Gliwice son sensiblemente menores que los de los españoles (se calcula que hay una diferencia total de 100 millones de euros). Además, la ubicación de los suministradores de componentes es más cercana a la factoría polaca, lo que también ahorra costes de logística.
Así, Figueruelas debe aportar un valor añadido, basado en la calidad de fabricación, para lograr retener el Meriva. Aun así, la dirección de Opel España va a pedir un esfuerzo a sus trabajadores para poder presentar la oferta más competitiva.
La compañía propone congelar la antigüedad a partir de diciembre de 2007 y limitar el alza salarial al 50 por ciento del IPC de 2008 a 2010. También quieren una rebaja en las primas de competitividad y participación y la recuperación de las jornadas laborales en sábado.
Aunque se logre que los trabajadores acepten esta propuesta, no está garantizado que el Meriva se siga produciendo en Figueruelas. Incluso, la prensa alemana ha asegurado que la decisión ya está tomada y que será Gliwice la que acogerá al monovolumen pequeño de Opel.
Los empleados de la factoría aragonesa muestran su nerviosismo ante una situación que califican de “extraordinariamente difícil”
Los sindicatos han convocado a los trabajadores a diferentes asambleas este sábado para valorar la oferta de la empresa. El lunes, el comité de empresa se reunirá con los representantes de Opel España para comunicar su decisión y, posteriormente, se realizará la oferta a General Motors.
La dirección de General Motors España aceptó ayer respetar el vigente convenio en su planta de Figueruelas (Zaragoza) hasta 2007 a cambio de acordar ya los sacrificios que, según el planteamiento de la empresa, deberán asumir los trabajadores a partir de 2008 para retener la fabricación del Meriva. La compañía propone congelar la antigüedad a partir de diciembre de 2007 y limitar el alza salarial al 50% del IPC de 2008 a 2010. También se rebajan las primas de competitividad y participación y la recuperación de las jornadas laborales en sábado.
El pacto tendría que cerrarse en los próximos días, antes de que la semana próxima la filial española envíe a la central europea de GM su plan para albergar el nuevo Meriva.
Los sindicatos han convocado a los trabajadores a asambleas que se celebrarán el sábado para valorar la oferta. En la mañana del lunes, día 3, se reunirán los miembros del comité de Figueruelas para comunicar su decisión a la multinacional ese mismo día por la tarde.
El aspecto que fue mejor valorado por los representantes sindicales fue la oferta de convertir en fijos a los trabajadores con dos contratos de relevo. Sin embargo, esta mejora estaría supeditada, no sólo a la retención del Meriva, sino también a una favorable evolución del mercado. Entre los trabajadores de Figueruelas cunde el nerviosismo tras asegurar la prensa alemana que el Meriva se fabricará en Polonia. Bolea subrayó que 'la empresa nos ha asegurado que no se ha tomado ninguna decisión'.
La planta de General Motors España afronta unas próximas horas intensas, a la espera de que se produzca un cambio de rumbo que permita consensuar una propuesta, entre la dirección y el comité de empresa, para presentarla el próximo día 3 en Zurich. Sólo así Figueruelas podrá llevarse a la sede de la multinacional un plan que le garantice competir con la fábrica de Gliwice (Polonia) para optar a la fabricación del nuevo Meriva en el 2009.
Este cambio de rumbo dependerá de la capacidad de los sindicatos para acordar una propuesta alternativa a la presentada por la empresa el pasado día 19. La otra opción es que la dirección oferte nuevas condiciones laborales a la plantilla. De momento, ayer no hubo movimientos de ningún tipo. Al menos, oficialmente
Ante la “amenaza” de General Motors de trasladar la fabricación del nuevo Opel Meriva prevista para 2009- desde su actual ubicación en Figueruelas (Zaragoza) a la planta polaca de Gliwice, sindicatos y directiva de GM España deberían presentar una contraoferta el próximo lunes 3 de octubre ante su cúpula europea, con el fin de retener dicha producción en la localidad zaragozana. Sin embargo, y a día de hoy, parece que ni unos ni otros se han puesto de acuerdo. En juego quedan, pues, 5.000 puestos de trabajo. De ellos, 3.000 son pertenecientes a GM y otros 2.000, a empresas auxiliares.
Aún así, las diferencias ya no se dan tan sólo entre el comité de empresa y la dirección, si no que la cosa ha traspasado fronteras y los enfrentamientos también han encarado a los sindicatos.
Así, mientras que desde CC.OO creen que debería ser la propia dirección la que fijase las condiciones “ella es la que conoce las necesidades para competir con Polonia”, apuntan- UGT apuesta por alcanzar un acuerdo de mínimos y pide que tanto Comisiones como OSTA y Acumagne, se sumen a la búsqueda de esa contraoferta. Cándido Méndez, su secretario general, apelaba de ese modo a “una sólida unidad sindical”.
Ayer todos celebraban reuniones internas para trasladar una oferta al comité de empresa, quien ya rechazó en su día la propuesta en cuanto a condiciones laborales que incluían “la flexibilidad, la contención salarial y la ampliación de la jornada laboral”.
Igualmente, los sindicatos se niegan a negociar y exigen que se mantenga el actual convenio –en vigor hasta 2007- y dan un “no” rotundo a que se reduzcan dos de las cuatro pausas de 10 minutos cada una de las que actualmente gozan los trabajadores.
General Motors trasladará el Meriva a Polonia, según la prensa alemana
DIARIO 5 DIAS 27/09/2005
La decisión sobre qué planta europea de General Motors fabricará la nueva versión del Opel Meriva a partir de 2009 aún no está cerrada. Sin embargo, la prensa alemana da por seguro que su producción no se quedará en la planta zaragozana de Figueruelas. El semanario Automobilwoche, que cita 'altos directivos de la compañía', asegura que la dirección europea de la multinacional estadounidense ya ha tomado la decisión de trasladar esta fabricación a la ciudad polaca de Gliwice.
La compañía tiene que presentar el 3 de octubre a la dirección europea de General Motors la propuesta para fabricar el Meriva en Figueruelas. Los sindicatos cifran en 3.000 los despidos en GM y de otros 2.000 en las empresas auxiliares si la planta aragonesa no consigue finalmente retener el Meriva en sus líneas de montaje.
General Motors también planearía otros traslados, según el semanario. El montaje del Agila está previsto que se vaya de Polonia para recalar en la planta húngara de Esztergom, propiedad de Suzuki. Gliwitze, por su parte, asumiría además al sucesor del compacto Astra, a partir de 2010. Este coche se fabrica a demás en las plantas de Amberes, Ellesmere Port y Bochum
El secretario general de CC.OO.-Aragón, Julián Buey, criticó que la lucha de General Motors España por conseguir que la nueva generación del Opel Meriva se fabrique en Figueruelas (Zaragoza) y no en Gliwice (Polonia) está derivando en una "subasta a la baja" y "en sobre cerrado" de lo que son los derechos laborales, dijo Buey.
"Nuestro sindicato es partidario del diálogo y los acuerdos", continuó, pero matizó que la competencia con los países del Este
"no pasa por rebajar las condiciones de los trabajadores". Para Buey, "el camino hacia la riqueza no es ir en dirección a la pobreza" y rechazó categóricamente la posibilidad de emprender el proceso de "africanizar Europa".
La compañía tiene que presentar el 3 de octubre a la dirección europea de General Motors la propuesta para fabricar el Meriva en Figueruelas a partir de 2009. En este sentido, Julián Buey brindó todo su apoyo a sus compañeros de sindicato que están en el comité de empresa de la planta zaragozana.
El secretario general de CC.OO.-Aragón, Julián Buey, lanzó una dura crítica al consejero de Industria, Comercio y Turismo, Arturo Aliaga, por las declaraciones que hizo en una entrevista concedida a El Periódico de Aragón y publicada domingo 25/09/2005.
A la pregunta de qué recomendaría a la plantilla de Figueruelas, el consejero de Industria contestó que si él fuera trabajador de GM "aceptaría las condiciones".
Julián Buey criticó que sea el titular de Industria del Gobierno de Aragón quien formule estas declaraciones y respondió que "si yo fuera consejero, tampoco entraría en muchas cosas en las que él si ha entrado".
El consejero de Economía del Gobierno aragonés, Eduardo Bandrés, consideró que perder la fabricación del Opel Meriva frente a la factoría de Gliwice (Polonia) constituye una "hipótesis factible".
Bandrés, desplazado a Ligüerre de Cinca para participar como invitado en los actos del Día del Afiliado de UGT en Aragón, .Comentó que "hay que reconocer que la situación es verdaderamente grave, porque tenemos una desventaja en términos de costes laborales pero también, incluso, en cuanto a logística, ya que estamos compitiendo con plantas que están en el centro de Europa".
El responsable político aseguró que la situación tecnológica de la fábrica de Figueruelas, el parque de proveedores existente y las inversiones realizadas en las instalaciones industriales proporcionan "ventajas claras" a la factoría aragonesa, pero incidió en la necesidad de la consecución de acuerdos entre sindicatos y empresa respecto a las condiciones laborales y retributivas futuras.
Destacó, además, la voluntad tanto del Gobierno central como del autonómico de ofrecer ayudas "hasta el límite máximo legal, en término de la normativa europea", para favorecer, mediante subvenciones directas para investigación o ventajas fiscales, la producción del Meriva en Aragón.
Respecto a las actuales negociaciones mantenidas entre las partes, Bandrés añadió que "con discreción hemos tratado de conocer las posiciones de cada una de las partes y de confortar tanto a la una como a la otra, porque este es un proceso delicado en el que todo el mundo se va a tener que dejar alguna cosa en el camino".